El Museo de Antropología de la Universidad del Atlántico es una institución que estudia, protege y difunde el patrimonio cultural del Caribe colombiano. Su historia se inicia con la creación del Museo del Atlántico, el cual se instituyó mediante Ordenanza de la Asamblea Departamental No. 035 de 1940. En 1946, desde el Museo se creó formalmente la Universidad del Atlántico bajo la Ordenanza Departa
mental N° 42 de 1946. En 1947, Don Rafael Tovar Ariza, para la época rector de la Universidad del Atlántico, invitó a Carlos Angulo Valdés y a Aquiles Escalante, dos de los pioneros de la antropología en Colombia a integrar la nómina de investigadores de la institución. Formados bajo la dirección del etnólogo francés Paul Rivet, transformaron el Museo del Atlántico en el Instituto de Investigaciones Etnológicas del Atlántico, en cuyo seno, para los años 50 y 60 insignes antropólogos, arqueólogos y lingüistas debatieron sobre el pasado de la Región. Divulgaciones Etnológicas, su órgano de difusión le permitió hasta la década de los ochenta del siglo culminado, difundir los avances y los resultados de las investigaciones que realizaba. En la reforma administrativa que sufrió la Universidad en 1960, se adoptó la figura de Museo de Antropología de la Universidad del Atlántico; para la década del 90 del siglo anterior fue adscrito al Departamento de Historia de la Facultad de Ciencias Humanas; luego en 2007, a partir de la reforma estructural de la Universidad, a la Vicerrectoría de Investigaciones. La comunidad científica, nacional y extranjera reconoce la trayectoria del Museo y lo considera una institución de investigación y divulgación del patrimonio histórico-cultural del Caribe. Según el artículo 72 de la Constitución de 1991, el Museo y el edificio que lo contiene, por el tipo de colecciones que custodia, fue declarado patrimonio cultural de la Nación. Por más de siete décadas, el Museo de Antropología ha prestado un servicio integral a las comunidades científicas, académicas, culturales y a todos los interesados en temas que caracterizan la región con un lugar de confluencia de pueblos con culturas diferentes, que diariamente desarrollan procesos interculturales propicios para ejercicios de convivencia, tolerancia y paz.