31/08/2016
Animo compañeras/os! Zuekin gaude!
POR EL MANTENIMIENTO DE TODOS LOS PUESTOS DE TRABAJO EN CONDICIONES DIGNAS, HUELGA indefinida en el Museo Guggenheim a partir del 5 de septiembre.
Los educadores y educadoras del Museo Guggenheim Bilbao salimos hoy a la calle con más fuerza que nunca a denunciar la situación de precariedad e inestabilidad laboral que venimos padeciendo desde hace años. También queremos manifestar nuestro rechazo unánime a la decisión UNILATERAL por parte del Guggenheim Bilbao, la Diputación Foral de Bizkaia, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao de destruir en el plazo de un mes, los 19 empleos actuales( que existen desde hace 5 años como un servicio consolidado, y continuado) sin contemplar ninguna mejora de condiciones.
La Directora del Departamento de Educación e Interpretación, Marta Arzak, responsable directa de los servicios, y Garbiñe Urrutikoetxea, Directora de Recursos Humanos del centro, han trasladado la total conformidad con esta medida por parte de la Dirección de Museo y, lo que es más grave, de las instituciones vascas. Algo inverosímil, si se tiene en cuenta que éstas, en ningún momento, han accedido a comunicarse ni con los trabajadores y trabajadoras, ni con su representación sindical.
Trabajadores y trabajadoras que fuimos seleccionados por el Departamento de Educación e Interpretación bajo criterios de calidad y excelencia, polivalencia, disponibilidad, experiencia, titulación, vinculación con el proyecto, etc. que somos la cara visible del Museo en las actividades educativas, que sólo el último año hemos atendido de manera continuada a 200.000 visitantes de muy diversas nacionalidades, que formamos parte de un proyecto pionero y consolidado, en palabras de Juan Ignacio Vidarte. Nos condenan a engrosar la cola del paro el 30 de septiembre, tras 5 años de servicios continuados, sin antigüedad ni despido. Por el simple hecho de demandar dignidad.
A cambio, serán creados 3 puestos de contratación directa a jornada completa, en un proceso de selección a través de la empresa Campo Ochandiano, muy vinculada a las Instituciones del Patronato. Un proceso de selección en el que ninguno de los actuales educadores y educadoras tendremos una oportunidad de participar.
Esta resolución resulta totalmente incoherente con lo servicios y la excelencia que el Museo ofrece, ya que la carga del Departamento de Educación es imposible cubrirla con solo tres personas y la colaboración de otros profesionales, por lo que estos profesionales que son necesarios para llevar a cabo los servicios que antes de la reivindicación calificaban de esenciales y ahora de residuales, serán contratados de manera externa. Esto implicará un agravamiento en la precariedad actual.
Esta decisión, que destruye 19 empleos, es fiel reflejo de la manera de hacer de quienes dirigen nuestras instituciones culturales, y decimos nuestras porque las hemos financiado y financiamos todos y todas.
El Guggenheim Bilbao y su Patronato quieren ser ejemplo de excelencia, calidad, motor económico, trato a las personas, responsabilidad social o modernidad. Las instituciones, que vendieron y venden el museo como una herramienta para generar economía en Bizkaia, se desentienden de las condiciones laborales de esta plantilla, aceptando durante los últimos años salarios y condiciones precarias. Y ahora, respaldan que se amorticen puestos de trabajo y se dé una merma en la calidad del servicio.
Sin embargo, la calidad de su gestión queda al descubierto y se evidencia nefasta, cuando la única medida que se toma ante una reivindicación en favor de establecer unos mínimos de dignidad laboral (subrogación y salario base acorde a categoría profesional), es ELIMINAR toda la plantilla actual de educadores y educadoras.
Destacamos además, que entre las y los educadores, desde hace dos meses, se encuentra una compañera gravemente enferma con la que nadie del Museo se ha puesto en contacto, ni siquiera para comunicarle el fin de su contrato.
Los educadores y educadoras no nos rendimos, exigimos y seguiremos exigiendo a los miembros del Patronato, a Juan Mari Aburto, Unai Rementería, Iñigo Urkullu y Juan Ignacio Vidarte, una alternativa consensuada a la destrucción masiva de empleo, que pase por una dignidad cultural y laboral que debería ser básica en el Museo Guggenheim Bilbao. Si bien la propuesta lanzada tiene una bondad, que es eliminar la externalización de servicios e integrarlos en la plantilla del propio museo, es inaceptable que no lo sea en su totalidad. Ésa es nuestra reivindicación, mantenimiento de todos los puestos de trabajo en condiciones dignas.
No nos rendimos, no admitimos ser la cabeza de turco de unos y otros, y continuaremos denunciando la precariedad laboral, la inestabilidad y la mala gestión de unas instituciones que son de todos y todas, y defendiendo nuestro derecho a un trabajo digno, para todas y todos.
Bilbo, 30 de agosto de 2016
Educadores y Educadoras del Museo Guggenheim