Había una vez una niña feliz que nació bajo la mágica luna de escorpio en una madrugada fría de noviembre 2 del año 63. Yo creo que siempre fui feliz pues no recuerdo un momento triste… ¡todo es pasado ya! Viví entre el orden y la limpieza y me animé a estudiar el magisterio porque siempre tuve la vocación de desdoblarme repartiendo mis conocimientos a los más pequeños. En mis 10 años de trabajo,
atendí a más de 1000 niños de primer grado y desde antes de graduarme siempre fui una adolescente inquieta y aventada con metas fijas y ansias de vivir a plenitud. Estudie de todo: cocina, bordado, tejido, belleza, idiomas, corte y confección, y por supuesto pintura a la edad de 14 años con una maestra Alemana que vivía en el centro de la ciudad de Monterrey. Con ella hice 3 o 5 cuadros que la verdad no recuerdo, pero a ella si la recuerdo…siempre sonriente y a pesar de ser una señora grande y sola, siempre nos recibía con una sonrisa y nos hacía disfrutar la clase. ESOS fueron mis inicios. Ya en casa papá dibujaba, recuerdo el cuadernillo que hizo para aprender figura humana. Para hacer dibujos de animales paso a paso. Mi padre es creativo y muy alegre. Mamá siempre dedicada a nosotros. Tengo dos hermanos menores que yo y siempre hemos sido muy unidos. Me casé en 1990 con el amor de mi vida, y gracias a este maravilloso ser tengo 3 hijos: mi primogénita que es, debo decir, mi esencia con los rasgos de su padre. Arquitecta; creativa y hermosa por dentro y por fuera… Luego Dios nos envió a Héctor Andrés pero por algún motivo él lo necesitaba arriba y lo tomó entre sus brazos acabadito de nacer… Aún te extraño amor mío. Y después de esta dolorosa perdida llego mi niño pequeño
Pero desde Enero de 2015 algo cambió en mí y decidí hacer de mi vida una rueda de la fortuna realizando todos mis sueños suspendidos…
Empecé con un Diplomado de Historia del Arte y se disparó todo… La plenitud de mi vida me hizo querer más y entonces decidí pintar. Pintando encontré que nacía en mi un amor que seguro dormía en mi interior y empecé a pintar y a pintar. En 5 meses tenía ya más de 54 cuadros elaborados. Corrí con suerte pues gracias a mi maestra Paty Patton pude exponer con un grupo de 14 pintoras en colectivo y ahora tendré mi primer Exhibición sola en el Museo El Blanqueo. Estoy muy feliz de compartir un pedacito de mi vida con ustedes y no creo poder dejar de hacer lo que acertadamente cambio mi vida para bien, abriendo puertas que harán de mí persona un ser mejor.