03/06/2026
Él es José Luis, aunque para los amigos simplemente es Pepe Lucho. Su primer contacto con la cocina llegó gracias a dos mujeres muy importantes en su vida: su abuelita Lucía, ‘mamá que cocina’ y la abuela de sus primos, la querida ‘mamita Vicky’. Ambas cocinaban increíble y despertaron en él una admiración muy especial por este arte.
Sin embargo, fue recién a los 19 años cuando la cocina empezó a llamarlo de verdad, mientras trabajaba en un supermercado. Ahí conoció al maestro panadero Carlos. Aunque Pepe trabajaba en otra área, en sus ratos libres iba a buscarlo para conversar. Carlos siempre le decía: ‘Conversamos, pero me ayudas a hacer panes’. Y así, entre conversaciones y masas, empezó realmente su historia con la cocina.
Más adelante estudió gastronomía y desde entonces se siente profundamente agradecido con este camino, no solo por lo aprendido, sino también por todas las personas valiosas que compartieron sus conocimientos y experiencias con él.
La filosofía que sigue en la cocina es simple: enseñar y aprender. Para Pepe, la cocina es un intercambio constante, una manera de conectar, crecer y compartir con otros.
Hoy está muy feliz de formar parte de Esencia. Y esto recién comienza: se vienen cosas bonitas junto a Tefa, Tilo y Juan.