10/07/2019
Desde Pequeñas Colecciones compartimos una breve reseña de nuestra experiencia en el EAC de Montevideo.
¿estaremos a la altura de las expectativas de lxs participantes de los seminarios y del propio Eac?, ¿las actividades serán suficientemente significativas para captar el interés y promover espacios de creatividad?
¿cómo resultará el taller de la Colección Portátil Vida Material con personas mayores y alumnxs del seminario?, ¿cómo compatibilizar intereses tan distintos?, ¿podremos transmitir la química de lo que sucede habitualmente en esos encuentros entre el arte y las personas mayores?....
Ya pasaron unos días y por eso de que es necesario distanciarse para ver mejor, me propongo revisar ahora lo vivido durante los seminarios que hicimos desde Pequeñas Colecciones en el eac .
Cuando el año pasado nos presentamos en la convocatoria, nos entusiasmamos con la idea de compartir los aspectos fundamentales de los 8 años de trabajo en el proyecto Pequeñas Colecciones, de una manera profunda y relajada. Fue entonces que propusimos dos seminarios intensivos de 18 hs. cada uno. Luego de cara a su realización, armarlos y concretarlos, fue una experiencia que nos requirió de una gran organización interna. En mi caso, una vez en Montevideo y habiendo leído el perfil de los inscriptos, me aparecieron algunas de las preguntas que señalo más arriba.
En el primer seminario, compartimos la experiencia de la colección portátil como museo móvil con el objetivo de invitar a replicar el dispositivo, con las adaptaciones pertinentes, en las propias instituciones de lxs participantes. En esos dos días, compartimos charlas sobre arte contemporáneo, inclusión sociocultural, educación en museos, la significatividad de los objetos, ideas sobre “colección” … También realizamos diferentes actividades, algunas en torno a la Colección Portátil, Vida Material y otras, relacionadas a la creación de nuevas colecciones y el armado de preproyectos sobre colecciones portátiles futuras. Creo que en esta última actividad, logramos crear entre todos, un espacio de intercambio, de “clínica de proyectos” que nos desafió a todos. Mientras nos entramábamos potenciando las distintas ideas, sentí que nuestra misión estaba cumplida, habíamos logrado comunicar el valor de la colección portátil junto a los pasos necesarios para apropiarse y replicar la herramienta.
En el segundo, la idea de iniciar el taller de la Colección Portátil Vida Material con personas mayores junto a los participantes del seminario (mayoritariamente jóvenes pertenecientes al programa Ibirapitá de inclusión digital en la vejez), nos inquietaba. Finalmente, todo fluyó y logramos recrear la magia que el arte hace posible tanto a nivel subjetivo como grupal. Después de esto, sabíamos que el resto sería más relajado. Fue así que compartimos nuestra experiencia de trabajo con personas mayores, alternando distintas actividades grupales en las que se indagaron las propias representaciones sobre la vejez, las obras de la colección portátil como disparadores de una secuencia de actividades con personas mayores y realizamos mapeos territoriales y colectivos. De todo lo compartido, creo que el mapeo sensorial que elegimos como actividad de cierre del seminario, funcionó como síntesis de los contenidos, visibilizando además, las redes y potencialidades a partir de las cuales, seguir trabajando. Otra vez, me sobrevino la sensación de misión cumplida, pero en este caso, ya mucho más cansada…
Creo que en este balance positivo, se conjugan diferentes situaciones: la calidez y el cuidado con el que Valeria Cabrera y el equipo del EAC nos recibió, la apertura, las ganas y el reconocimiento de cada uno de lxs participantes de ambos seminarios, el atractivo del EAC, las maravillosas obras de los artistas de Vida Material y por supuesto, mis queridas compañeras de Pequeñas Colecciones, Laura Romano, Sol Giannetti y Marina Etchegoyhen, con quienes nos une la confianza, el respeto mutuo y con quienes todo fluye. Para cerrar, sólo me queda repetir, que si bien nos ganamos un premio que nos permitió viajar, en realidad fue un premio al corazón, una caricia tan necesaria en estos tiempos.
A todxs, muy agradecida!!!
analuz