27/04/2026
๐๐จ๐๐ฆ๐ ๐๐.๐๐.๐๐๐๐: ๐๐๐ขฬ๐ณ ๐ข๐ง๐๐จฬ๐ฆ๐ข๐ญ๐
๐๐จ๐๐ฆ ๐ข๐ง ๐๐ฉ๐๐ง๐ข๐ฌ๐ก ๐๐.๐๐.๐๐๐๐: ๐๐ง๐ญ๐๐ฆ๐๐ ๐๐จ๐จ๐ญ๐ฌ
๐๐๐๐ข๐๐ก๐ญ ๐๐ฎ๐ ๐๐ฉ๐๐ง๐ข๐ฌ๐๐ก ๐๐.๐๐.๐๐๐๐: ๐๐ง๐ ๐๐ณ๐ฬ๐ก๐ฆ๐ญ๐ ๐๐ฎ๐ซ๐ณ๐๐ฅ
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No puedo negar los tambores
que emergen desde el vientre de la tierra,
antiguos, indomables,
como el pulso secreto
que insiste en mi pecho.
No puedo negar las gotas
que descienden del cielo sin frontera,
mares suspendidos en el aire,
como los ojos de un dios salado
derramรกndose en mi rostro.
No puedo negar el silbido de las aves,
arquitectas del viento en las ramas,
aquellas que tejen los laberintos invisibles
donde mi alma se pierde
para encontrarse.
No puedo negar las historias del viento,
que entiendo sin hablar su idioma.
Esa, que roza mi oรญdo,
despertando en mi piel
la memoria intacta del universo.
De la unidad en la diversidad.
No puedo negar el canto de los desiertos,
ese vacรญo que todo lo nombra,
y todo lo calla.
Aquel espacio que se cruza con balsas arenosas de un delirio sagrado,
de un existir sin miedo,
en diรกlogo con lo divino.
No puedo negar el grito de la libertad,
rรญo encendido en mis venas,
custodio de mis lรญmites,
guardiรกn indรณmito de lo que soy.
No puedo negar las montaรฑas y sus Achachilas,
cuidadores de mi camino,
cuna de mi fortaleza,
de la paz de los pueblos,
que enciende mis rutas invisibles.
No puedo negar tu rostro en el mรญo,
ni la historia que tiembla en tus manos.
No eres ajeno:
eres espejo,
territorio compartido,
pregunta viva que me nombra.
No puedo negar
que mi libertad respira en la tuya,
que mi dignidad se sostiene
cuando la tuya no cae.
No puedo negar mi puรฑo izquierdo en alto:
no es rabia, es raรญz.
Podrรกn detener la tinta,
quebrar la voz,
inmovilizar la carne,
pero jamรกs domesticar
la dignidad.
Llevo resistencia y rebeldรญa
ardiendo en mis cรฉlulas,
respirando en mis pulmones,
latentes en los restos luminosos
de mi espรญritu.
Enfrento โsรญโ
pero tambiรฉn abrazo
la crudeza del mundo,
con la ternura feroz
de quien no olvida
que incluso en la herida
late la humanidad.
Un sistema pretende nombrarnos cifra,
reducirnos a simples fichas,
a una ecuaciรณn mutilada,
y un silencio administrado.
Pero mi existencia
no cabe en sus tableros.
Podrรกn despojarme de todo:
arrancar mis hijos del tiempo,
deshilachar mis tierras,
intentar borrar mis raรญces,
apagar mis lunas,
mis soles,
mis constelaciones.
Pero nunca โ
nuncaโ
arrancarรกn de mi ser
la libertad
ni la dignidad.
Volverรฉ.
Y no volverรฉ sola o solo.
Serรฉ millones
en la memoria de los pasos,
en la insistencia del fuego,
en la claridad de la mirada que no se rinde.
Serรฉ millones
porque no tengo precio,
porque no hay molde que me contenga,
porque no hay voz que me nombre
sin que yo me nombre primero.
Soy hueso antiguo,
territorio de mis ancestros,
ceniza que aรบn canta
en la noche de los guรญas.
Soy mรบsica antes del lenguaje,
eco antes del tiempo,
melodรญa viva del universo
reconociรฉndose en cada pupila humana.
Ni el miedo me nombra,
ni el poder me define:
soy dignidad viva.