13/10/2025
Desde Viña del Mar, la señora Graciela Vásquez Poblete emprendió un viaje cargado de historia y cariño. Junto a su amiga Patricia Pinilla Espina, quien la acogió en el balneario El Morro de Tomé, trajo consigo tres pequeñas joyas que ha cuidado por más de ochenta años: piezas de cerámica de Lota, testigos silenciosas de un pasado lleno de identidad y memoria.
Durante mucho tiempo, la señora Graciela buscó un lugar donde estas piezas fueran realmente valoradas y protegidas. Golpeó varias puertas sin encontrar respuesta… hasta que, gracias a la gestión de trabajadores de la Municipalidad de Tomé, llegó hasta nosotros.
Acudimos de inmediato, con la emoción de saber que estábamos recibiendo algo más que objetos: estábamos recibiendo fragmentos de historia, cargados de afecto, dedicación y arraigo.
Hoy, estas cerámicas se suman a nuestra colección, como un gesto profundo de confianza y amor por el patrimonio, y como testimonio vivo de las manos que las conservaron.