05/04/2026
Fui invitada al primer festival de muralismo .suamox en Sogamoso, la ciudad del sol ☀️
Una iniciativa artística y cultural que disfruté profundamente, donde compartimos espacios dee convivencia con énfasis en el territorio y el humedal Cuchavira como espacio de diálogo, memoria y creación.
“La nobleza de la tierra y el agua consiste en que a todos sirve sin conflicto “ una frase que compartía con los maestros con la intención de interiorizar ese mensaje,quise representar la nobleza de la tierra y del agua,como un acto recíproco de la naturaleza del cuidado y como la tierra nos devuelve en alimento por ejemplo, ese tejido tan hermoso que es agradecer a la tierra, ofrendar y ella nos brinda vida, por eso pinté una planta de ahuyama, tan presente en los ambientes de humedal y en la tradición muisca, donde este alimento hacía parte de la vida cotidiana y aún hoy se mantiene la costumbre de sus usos, algho que también aprendi en el templo de los muiscas que tuve la oportunidad de conocer.
Lo más mágico fue que, sin haberle contado a la dueña de la casa lo que quería pintar, encontré en su hogar semillas de ahuyama secándose al sol.
Sentí que el territorio estaba hablándome(❤️🌱 recolecte semillas y disfruté sus paisajes)
Durante una ceremonia de ofrenda al humedal vi luciérnagas, algo que no veía hace muchos años.
Decidí pintarlas como luces en las manos enraizadas de mi personaje en cuál es la representación femenina del humedal cuchavira, la madre tierra brotando flores amarillas de ahuyama, vibrando junto a la luz de las luciérnagas.
Este mural es una invitación a la reciprocidad del cuidado, a reconocer las plantas de nuestros territorios y a recordar que cuidar la tierra es también cuidar la vida.
Gracias al territorio, al humedal y a las personas que hicieron posible este encuentro 🌱🌱