El Maestro Luis Alberto Acuña se constituyó, sin lugar a dudas, en una de las más valiosas y significativas figuras de la vida cultural del país en el presente siglo. Sereno y equilibrado gran caballero , pero también tenaz luchador fue un innovador en su época. Mi vida la he dedicado a pintar, a hacer escultura, a sentir la vida en la música y en los libros , decía él mismo. Creador, investigador
en el campo de la Historia y la Crítica de Arte, gran impulsador de la actividad cultural como profesor de la Escuela de Bellas Artes, Director del Teatro Colón y del Museo Colonial. Walter Engel escribió de él en 1944: A sus 40 años se le debe considerar como clásico del arte moderno colombiano y como uno de sus más representativos pintores, consagrado no solo en su propio país, sino también en los grandes centros internacionales del arte contemporáneo . Nació en Suaita Tiera del Sol en Santander y al llegar a Bogotá, tuvo como profesores a Roberto Pizano y a Franciso Antonio Caro. Inició su carrera artística en los 20 en París como discípulo de Pablo Landovsky, Boucher y Bourdelle, presentándose por primera vez en el Salon du Franc para artistas extranjeros residentes en París, junto con Chagall, Chirico y Juan Gris. Su obra Nesso seduciendo a DeyaniraJeu de Paume para ser incorporada a la exposición permanente de artistas extranjeros. Pero, según el mismo artista, las palabras de Picasso al observar el cuadro: Yo en el caso suyo, me hubiera dejado aleccionar por los grandes artistas indígenas del pasado , fueron el incentivo para interesarse por el hombre americano, por expresar su medio y compenetrarse con él. Viajó por varios países de Europa, estudiando los grandes artistas y realizó exposiciones que obtuvieron el reconocimiento de la crítica. Teorizador e impulsador del movimiento Bachué nombre de la diosa chibcha ejecutada en bronce por Rómulo Rozo para la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929 que abarcó todos los campos de la actividad cultural en Colombia, a partir de la tercera década del siglo. Su acicate... era el de romper con la rigidez de los esquemas imperantes , con el fin de buscar voluntaria y tozudamente nuevas formas expresivas, para verter la conciencia nacional, relevando la importancia de su origen indo-hispánico, pero también la conciencia de la competencia internacional. Muralista y escultor La nómina de artistas e intelectuales que se pueden inscribir dentro de esta actitud nacionalista y modernizante, que coincide con la instauración de gobiernos liberales progresistas, es bastante extensa: Pedro Nel Gómez, Ignacio Gómez Jaramillo, Carlos Correa, Gonzalo Ariza y los escultores Rómulo Rozo, José Domingo Rodríguez, Ramón Barba, para citar unos pocos, que se caracterizaron por la diversidad de criterios y son considerados hoy como los iniciadores del arte moderno en Colombia. En esta misma técnica se inscriben los contertulios del café Windsor y los Leopardos cuyos soportes intelectuales serían Juan Lozano y Lozano y Jorge Eliécer Gaitán. Luis Alberto Acuña ejemplarizó en el país el punto de enlace con el muralismo mexicano, nación a donde viajó en 1939 nombrado como agregado cultural por el presidente Eduardo Santos. Inicialmente trabajó preferentemente la escultura, con obras de sólidos volúmenes, como el busto del Libertador para la Quinta de Bolívar, el Monumento a Rafael Pombo para el Parque Santander, hoy en la sede del Instituto Caro y Cuervo en Yerbabuena, la estatua yacente de Gonzalo Jiménez de Quesada en la Catedral y el Monumento a la Agricultura en Sutatenza. Este trabajo repercutió en la pintura, dando una enérgica configuración a las figuras, de estructuras definidas por el dibujo. Los temas son diversos; mitología prehispánica, escenas religiosas, con elementos indígenas, populares, del pasado colonial. Exuberantes paisajes que abarcan con emoción toda la geografía colombiana, con colores ardientes, retratos y personajes con marcado acento social, evocaciones de la violencia y el miedo. En la técnica pictórica es evidente la influencia del puntillismo de Paul Signac, su maestro en la Grand Chaumiére en París, pero elaborada en forma muy personal que define colores básicos en una primera capa y sobre ello los acentos fuertes en pequeños y enérgicos toques de color, que dejan translucir el fondo, logrando una viva y atractiva textura. Realizó también una importante obra mural que se encuentra en la Asamblea Departamental de Cundinamarca, el Hotel Tequendama, la Imprenta Nacional, la Academia Colombiana de la Lengua y en su Casa Museo de Villa de Leiva, donde transcurrieron sus últimos años. Publicacióneltiempo/LYLIA GALLO