01/07/2026
El vidrio puede esconder muchos misterios en sus detalles decorativos. Las copas no solo sirven para contener líquidos, sino también para brindar por las personas o proyectos que amamos. Ya hemos visto, desde la antigüedad, el uso de serpientes enlazadas como símbolo de la salud o hermosos grabados con escudos heráldicos e historias alegóricas al amor, la religión o el placer.
Estos arcanos los encontramos muy a menudo en el exquisito cristal inglés del siglo XVIII. Desde la reforma protestante, bajo la influencia de antiguas tradiciones mágicas y místicas, las Islas Británicas fueron muy propensa a la aparición de corrientes iniciáticas. Por ejemplo, el movimiento Rosacruz comenzado en el siglo XVII que buscaba mejorar la sociedad con el desarrollo de las ciencias, las artes, la religión y el buen gobierno. Esas ideas filosóficas, éticas y morales, acabaron institucionalizándose en el siglo XVIII con el nacimiento de la Masonería, cuya acta fundacional estipula que es una institución filantrópica y ecuménica, entre todas las religiones, que pretende hermanar a la humanidad bajo las premisas de Libertad, Igualdad y Fraternidad, con las únicas premisas de creer en un Ser Superior y la pervivencia del alma humana tras el fallecimiento o pase al Oriente Eterno.
Entre los velados ideogramas típicos de esa época, también debemos destacar algunos de índole político, como los calices jacobitas (el destronado rey Jacobo III Estuardo 1688-1766) que hoy os vamos a presentar gracias a las fotografías de nuestro querido amigo Isidoro Coloma.
Las cristalerías jacobitas aparecen en la década de 1750, para celebrar la invasión de 1745 por Bonnie Prince Charlie (Carlos Eduardo Estuardo, 1720-1788), que deseaba recuperar el trono de su padre intentando sublevar a los súbditos católicos del rey Jorge II de Inglaterra, con la ayuda de varios clanes escoceses y un grupo de emigrados ingleses en Francia. A pesar del estrepitoso fracaso, sus seguidores nunca dejaron de aguardar el regreso de su amado príncipe, alzando sus copas grabadas con tres figuras muy características: la rosa de la monarquía inglesa representando al rey Estuardo en el exilio (Jacobo III); el capullo de la rosa, personificando al hijo del rey (Bonnie Prince Charlie), y la polilla como imagen de los fieles dispuestos a acudir de nuevo a la llamada de la luz. En la eventualidad de ser descubiertos haciendo esa curiosa ceremonia (brindaban sobre un recipiente lleno de agua que representaba el Canal de la Mancha) como siempre era ejecutada sin mediar ni una sola palabra, tampoco podían ser acusados ni castigado por alta traición.
El Museo muestra cuatro copas jacobitas fabricadas en Newcastle durante la década de 1750; aunque, seguramente, el grabado fue ejecutado en los Países Bajos. Provienen de la colección del profesor Ian Phillips, adquirida durante los años 80 a la famosa anticuaria y especialista en vidrio inglés Jeanette Hayhurst. El profesor se las regalo a Gonzalo el 12 de septiembre del 1996.
Esperando que os gusten, os deseamos un feliz miércoles.