21/04/2025
Jarrón “Calaveritas”
Esta pieza nace del fuego y la intención. Modelada en cerámica de alta temperatura y esmaltada en un verde aguacate suave y terroso, está cubierta de pequeñas calaveras que no representan la muerte, sino la vida en su forma más pura.
Las calaveras no son oscuridad, son estructura, origen, presencia. Cada una es un recordatorio de que fuimos creados perfectos. Si Dios nos hizo a su semejanza, también puso en nosotros estos huesos que sostienen todo lo que somos. No hay nada que temer: detrás de cada rostro hay una calavera, y en ella vive nuestra verdad más desnuda. No es un símbolo de final, sino de permanencia.
Este jarrón no grita, pero tampoco se esconde. Se planta firme y lleno de belleza, como un manifiesto de amor al cuerpo, a la materia y al espíritu que lo habita.
Las calaveritas no asustan: nos recuerdan que estamos vivos.
EVA INDART