09/07/2026
Buenavista de Cuéllar, abril-julio de 1914
General Pedro Saavedra y coronel Encarnación Pineda
Reparto provisional de tierras
En abril de 1914 el general Pedro Saavedra extendió un nombramiento de guardatierra al coronel Encarnación Pineda, para el pueblo de Buenavista de Cuéllar, municipio de Taxco, del distrito de Alarcón. El coronel Pineda, nativo de Buenavista, fue autorizado para que en coordinación con los pueblos designara nuevas autoridades civiles y guardatierras, para comenzar a organizar las siembras del temporal de lluvias que se avecinaba, en los terrenos usurpados por las haciendas, comenzando por la de San Gabriel, “ahora que la revolución triunfante nos concede reconocer a cada uno sus propiedades”. El general Saavedra tenía bajo su responsabilidad el distrito de Alarcón.
En cumplimiento de su deber, el coronel Pineda reportó a Emiliano Zapata en julio siguiente que ya había realizado el reparto provisional de tierras sin dificultad, salvo la que había con el guardatierra de Coscatlán, nombrado por el coronel Peralta: “la orden era sembrar los terrenos cercados o no, pero éste se niega a ceder tierras a los del pueblo de Buenavista y la Venta, siendo que los de su pueblo no los van a sembrar todos”; apoyado por el coronel Peralta, no oía razones ni se prestaba a nada; para evitar un conflicto, le parecía más prudente un llamado del Cuartel General. Casi un mes después comunicó al caudillo que en Tetecala recibió la queja de que a los vecinos que él había devuelto sus plantas de arroz, se las había quitado el coronel José Martínez para dárselas a sus soldados, “ese que se volteó con Simón Beltrán y desarmó a su gente en Tetecala”. Aclara que él no era valiente ni se había distinguido en acciones de guerra, pero que era constante y no había defeccionado; por lo tanto solicitaba se le ordenara al coronel Martínez que respetara los arreglos que él hizo a favor de los pobres, de los cuales unas eran viudas y lo merecían. En nota al margen la respuesta del Cuartel General es que se dirigiera al general Pedro Saavedra, jefe de zona, para que solucionara el asunto.
La revolución campesina había triunfado, ahora tenían el poder, pero se estaban dando cuenta que no era fácil ejercerlo; las diferencias entre las comunidades estaban aflorando.
Imágenes: Encarnación Pineda y general Pedro Saavedra; del libro Cehm-Carso y Fototeca AGN.
Francisco Herrera Sipriano, profesor investigador INAH, Museo Regional de Guerrero.