20/04/2026
Abraham García y Victorino Bárcenas
Duelo de jefes revolucionarios
Iguala, Gro., abril de 1913
Episodio interesante de contar. Se trata del duelo que tuvieron los jefes Abraham García y Victorino Bárcenas en las inmediaciones de Iguala, abril de 1913; exzapatista sumado al gobierno huertista el primero, y zapatista el segundo. Sucedió que el 10 de abril sus fuerzas se enfrentaron en Tepecoacuilco, favoreciendo la victoria a Bárcenas. Inconforme con el revés, García volvió reforzado y derrotó a los zapatistas. Enterado Abraham García que el cabecilla insurrecto era Victorino Bárcenas, lo desafió a una reyerta personal, mandándole decir que tenía “deseos de conocerlo, cara a cara y sin ventaja, retándolo a un encuentro individual, solos, en un paraje equidistante de Iguala y de Santa Cruz, Cuartel General de ambos, respectivamente, en día y hora determinados”. Bárcenas contestó que no faltaría a la cita.
“Bárcenas m***a caballo prieto y el atuendo es el del charro; García, en magnífico tordillo, viste el uniforme del militar huertista.
Victorino ordena a su gente esperar a la expectativa en Los Capires, sitio cercano a Tepecoacuilco; y García hace lo propio con los suyos en las inmediaciones de Puente del Rey. Ambos contendientes avanzan al encuentro uno del otro.
De pronto se divisan. A 50 metros que los separan, García grita: “¿Es usted el general Bárcenas?” Por respuesta escucha: “¡Sí, mi general, soy yo!”
García desenfunda la pi***la y empieza a disparar; Bárcenas mueve el caballo con agilidad para hacerle errar, al mismo tiempo que comienza a desatar la reata de lazar. En la arriesgada aventura, no hace uso de las armas de fuego y, quizá sensible a la vanidad de la hombría, recurre al lazo y con ello se apunta determinada característica de su propia fisonomía.
Por intuición rápida, Bárcenas ha conocido la flaqueza del contrincante: nervosidad en el disparar. García agota la carga de la pi***la y vuelve grupas, instante que aprovecha su enemigo para acercarse e intentar lazarlo.
García huye, y siéndole expuesto reunir con sus hombres, dirige el caballo hacia Iguala. A galope sostenido surte el arma, y regresa una y otra vez en fulminante ofensiva.
En el trayecto de varios kilómetros, la escena descrita de mutua hostilidad, se repite tres o cuatro veces. Al fin Bárcenas detiene el caballo en las goteras de la ciudad, donde atisba retén huertista en servicio de avanzada, y regresa con los suyos; García entra por las calles, con la bestia jadeante. Ha concluido el duelo singular entre dos rivales, devotos de la palabra empeñada”.
Abraham García, nativo de Las Mesas, municipio de San Marcos, Gro., campesino acomodado o ranchero, entró a la revolución como maderista, luego abrazó el Plan de Ayala y, ahora, estaba al servicio del huertismo; características de su personalidad eran la ligereza ideológica y la valentía, rayando en la bravuconería. Victorino Bárcenas, nacido en Tlapala, municipio de Huitzuco, Gro., ranchero aficionado a los caballos finos, ingresó a las filas zapatistas forzado por las circunstancias, para tratar de salvar su patrimonio y su vida; sobrio, era hombre de palabra y de valor, que no rehuía los desafíos. En las imágenes Abraham García, a caballo, y Victorino Bárcenas, sentado.
Francisco Herrera Sipriano, profesor investigador INAH, Museo Regional de Guerrero. Relato tomado del libro Victorino Bárcenas. Semblanza, de Arturo Figueroa Uriza, México, 1982. Imágenes: anónimas.