10/04/2025
Las higuerillas alteran el cian de las cianotipias.
En 2020, en un contexto prepandémico, un taller de fotografía experimental me enseñó a ver la imagen fotográfica como el registro de huellas, del paso de las cosas; Me hizo enfrentar mi realidad, a percibir las marcas que mi vida deja en cada espacio en el que respiro.
Observo mis calles y las calles de mi infancia, recorro la distancia. Me encuentro con un mini futbolito de balines y una etiqueta de jabón Roma, ahí comienza todo.
Me adentro en mi entorno y en aquellos espacios que visito cuando me disfrazo de estudiante de artes. Contemplo cómo los árboles de esas calles me brindan paz, mientras que las higuerillas que brotan en los baldíos me causan miedo por se casa de víboras. Y me pregunto: “¿Acaso hay higuerillas en Polanco?”
Higuerillas
Higuerillas
Recuerdo aquella vez, a los cinco años, cuando mi fiebre no cesaba y mi madre, por boca de mi abuela, me untaba manteca en los pies y me confeccionaba botitas de hojas de higuerilla para absorber el calor. Tras un rato, mi madre cambiaba las hojas marchitas por otras nuevas y yo comenzaba a mejorar.
Recuerdo que no siempre les tuve miedo; siempre me evocaban la imagen de aquella hoja estrella que apareció en "pie pequeño", los sábados por el 5.
Y ahora siguen allí, las hojas de higuerilla que no encuentro en Polanco cuando voy al Jumex después de caminar veinte minutos desde el metro, pero que sí se contemplan desde de mi ventana en la casa de mi vecino.
Las higuerillas vuelven café el azul