26/08/2026
Técnica ancestral para conservar el fuego
Antes del gas, se usaba una olla de barro para “guardar” las brasas durante la noche.
Se juntaban los carbones calientes, se agregaban olotes de maíz y se cubrían con ceniza. La ceniza reduce el oxígeno y mantiene las brasas vivas sin llama. Al día siguiente solo bastaba soplar un poco y el fuego volvía.
Una solución simple, ingeniosa y totalmente sostenible que todavía se puede ver en algunos fogones tradicionales.
¿Quieres conocer más sobre estas prácticas? Te esperamos en la Sala de Gastronomía Rural.