Noel Vargas Hernández nació en Llano-Flores Abejones, un pueblo indígena zapoteca ubicado en la Sierra Juárez, una cadena montañosa en el estado de Oaxaca, México. Al crecer en una comunidad zapoteca, Noel aprendió el arte de fabricar herramientas de madera y hueso de pavo de su padre, y trabajó en la granja familiar sembrando maíz, duraznos. Desde su primera infancia, la capacidad de la memoria h
umana para retener, almacenar y recordar información fascinó al artista. Inspirado en las líneas, manchas y puntos de “El instinto de juego que actúa en mis sentimientos para expresar, es la síntesis de la representación de ideas y sonidos”, los glifos zapotecos y la textura y el color de la Sierra Juárez, el conjunto de obras de Noel trata de una articulación estética de la memoria. En 2008, esta exploración le valió a Noel el primer lugar de 271 presentaciones en la Primera Bienal Nacional de Artes Gráficas Shinzaburo Takeda celebrada en Oaxaca, México. Su obra ahora forma parte de importantes colleciones como Los Angeles County Museum of Art, Latin American- Modern & Contemp, Self Help Graphics, El Nopal Press en Los Ángeles CA. Noel Vargas Hernández ha tenido varias exposiciones en galerías y museos, incluso en la Couturier Gallery.