09/08/2024
Damos inicio al segmento:
☀️📖ROSTROS DE NUESTRA HISTORIA📖☀️
Todos los viernes, les contaremos acerca de personas trascendentes en nuestro pueblo.
Hoy, Juana Fermina Mendieta Espinal, nuestra "MAMÁ MENDIETA"
Eten aún era un lugar donde la educación no llegaba a todos, y las tradiciones muchas veces limitaban las oportunidades, especialmente para las mujeres. En medio de ese contexto, surgió una mujer cuya valentía y dedicación dejaron una huella imborrable: Juana Fermina Mendieta Espinal, cariñosamente conocida como "Mamá Mendieta".
Juana nació un 12 de julio de 1883 en San Miguel de Cajamarca. Su infancia no fue fácil; su padre, Manuel Mendieta, era ganadero, y su madre, Martina Espinal, era partera. Cuando Juana aún era pequeña, la tragedia golpeó a su familia: encontraron a su padre fallecido en las pampas, con su fiel perro defendiendo su cuerpo de los gallinazos. Temerosa, Martina decidió abandonar Cajamarca con sus hijos y caminó hasta Reque, donde lamentablemente falleció. Sin embargo, la vida siguió adelante, y Juana, ya adulta, se mudó a Eten tras comprometerse con Ruperto Esqueche, con quien tuvo cinco hijos: Baltasar, Inés, Manuel, Blanca y Micaela.
Mamá Mendieta heredó el oficio de su madre, convirtiéndose en una partera muy reconocida. En una época en que los médicos escaseaban y las mujeres de Eten muchas veces no recibían atención durante el parto, ella se convirtió en un pilar fundamental para las familias. Con su linterna en mano, recorría las calles oscuras de la Villa en las madrugadas, siempre lista para socorrer a las madres que necesitaban su ayuda.
Sus métodos, aunque directos y a veces rudos, eran efectivos. Con su característico humor y palabras enérgicas, calmaba a las gestantes y lograba que cada nacimiento fuera un éxito. "¡Puja, carajo!", exclamaba para motivar a las madres, y luego, con una sonrisa, entregaba a los bebés recién nacidos diciendo: "Ahora sí, toma tu muñeco. ¡Cuídalo bien!"
A pesar de las dificultades de la época, Mamá Mendieta nunca dejó de asistir a las mujeres que la necesitaban, incluso cuando ya había perdido la vista. Su reputación era tan grande que su presencia era solicitada no solo en Eten, sino también en los pueblos vecinos. Se dice que casi el 80% de los niños de Eten nacieron gracias a su asistencia.
El 26 de junio de 1973, a las 6:30 de la mañana, Mamá Mendieta falleció en su casa, ubicada en la calle Manuel C. Bonilla. Tenía 90 años y había dedicado toda su vida al servicio de los demás. Sus restos descansan en el cementerio Santa María Magdalena, pero su legado sigue vivo en la memoria de todos aquellos que alguna vez fueron tocados por su inquebrantable espíritu.
Hoy, recordamos y honramos a Mamá Mendieta, la verdadera "Madre de Eten", cuya dedicación y amor por su comunidad la convirtieron en una leyenda. Aunque solo tenemos una antigua fotografía de ella, su luz y su legado son mucho más valiosos.
Si tus abuelos o padres tienen recuerdos de ella, ¡compártelos con nosotros en los comentarios! Dale like y comparte esta publicación para que más personas conozcan su historia y su impacto en nuestra comunidad.
¡Hasta el próximo viernes con más historias de nuestro querido Eten!
🧠✨José Eduardo Cumpa Pizarro
✍️✨Ariana Rivera Siesquén