11/09/2020
Rusia es el mayor país del mundo, ocupa más de una novena parte de la Tierra y se extiende a través de la mayor parte del norte de Eurasia, por lo que alberga una gran variedad de paisajes y climas. Sus espacios naturales son inmensamente variados: desde pequeños y tranquilos lagos en el oeste de la parte occidental, hasta el lago más profundo del globo, el Baikal; desde la antigua taiga siberiana, hasta las delicadas flores de los prados alpinos del Cáucaso; desde los silenciosos montes Urales, hasta los inquietos volcanes de Kamchatka. Los legendarios ríos rusos llevan sus aguas a los mares que delimitan la línea de la costa del país, una de las más extensas del mundo. Cada una de las grandes regiones de Rusia posee sus peculiaridades.
La Llanura Rusa (la llanura europea oriental) está situada en el este del país y se extiende por la mayor parte de la Rusia europea, desde las fronteras con Ucrania y Bielorrusia en el oeste, hasta los montes Urales y el mar Caspio en el este. Desde los mares Blanco y de Barents en el norte, hasta los montes del Cáucaso y el mar Negro en el sur. Se basa en una plataforma geológica antigua, por eso su relieve es en general uniforme, cuyas peculiaridades se formaron a causa de los glaciares en la última edad de hielo. La llanura, salvo el extremo norte, goza de un clima moderado y de la máxima cantidad de precipitaciones de todo el país. Por eso los grandes ríos, como el Volga, el río más largo de Europa (3530 kilómetros), tienen su nacimiento aquí. En el noroeste de la llanura se halla “la tierra de los lagos”, de procedencia glacial. El territorio de la llanura cuenta con casi todas las principales zonas de vegetación del mundo, desde la tundra hasta los desiertos, por eso su naturaleza es inmensamente rica.